"Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices"
Montaigne, Los ensayos.
(Frases de cabecera)

26/5/16

¿Qué misterio se esconde en este cuadro?


Detalles de la lámina de la "En esta hora trágica de la historia humana... 25 de agosto de 1954".

Que yo recuerde, siempre estuvo colgando de la pared del salón de casa una misteriosa lámina enmarcada y protegida por un cristal. Nosotros la veíamos y mirábamos como veíamos y mirábamos la foto de grupo de familia, el enorme tapiz con con la Sagrada Cena, el cuadro al óleo de la iglesia del Castillo de Alagón, o la vitrina con la imagen de la Virgen dentro que se paseaba de casa en casa para acompañar los rezos diarios de la tarde. Es al cabo de los años, cuando el tiempo marca una distancia entre la realidad y la imaginación, cuando miras nuevamente estas cosas de ayer y te empiezas a preguntar ¿qué representan, qué significado tienen, qué mensaje nos quieren dar?

Eso es lo que me ha ocurrido con esta lámina misteriosa de la que os quiero hablar. Se distinguen en ella tres escenas: una, la Virgen con el niño, otra, el papa Pío XII ofreciendo una corona y una tercera, de un campo de batalla donde unos soldados con cascos parecen asaltar una ciudad destruida donde sólo hay desolación y muerte,

Escena 1. Sentada en un sencillo trono de madera está la Virgen vestida con una túnica azul que le cubre la cabeza, a la que rodea una aureola de estrellas rojas. La Virgen sostiene con su mano izquierda a un niño Jesús de pelo rubio y rizado, vestido de blanco, que, a su vez, sostiene en la mano derecha un pequeño corazón y en la izquierda un rosario. También la Virgen sostiene en su mano derecha otro corazón atravesado por una pequeño puñal y del que brota una llama ardiente. Es su propio corazón. El "corazón de María", igual que el del niño es "el corazón de Jesús".

Escena 2. A otro lado está, flotando en una nube y de rodillas, la figura del papa Pío XII, que había sido elegido en 1939, con su atuendo más ostentoso, alto (a esa edad Pío XII medía 1,82, y delgado, pesaba 57 kilos), con unas gafas de no ver muy bien. Pío XII sostiene un cojín azul en cuyo centro hay una corona. El papa está en actitud de ofrenda a la Virgen.

Escena 3. Por último, otra escena adorna la esquina inferior derecha de la lámina. Es una escena casi dantesca, por su color y por lo que representa: soldados con casco en avanzadilla, cañones apuntado al frente, un carro que sirve de apoyo a otros soldados y civiles muertos y más al fondo las ruinas de unas casas todavía en llamas.

Un texto en el ángulo superior derecho reza: "En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón nos entregamos y nos consagramos ... Pio XII. 25 de agosto de 1954.

En 1954 hacía pocos años que había terminado la Segunda Guerra Mundial (1945) que dejó a Europa sumida en el caos. Paisajes y cultivos destruidos, ciudades completamente arrasadas y más de 35 millones de muertos. Europa, terminada la Guerra, estaba al borde de la extenuación y se había convertido en un "continente salvaje", porque tan cruel como la guerra fue la posguerra, cinco años en los que también murieron millones de europeos y en los que el caos y la anarquía se adueñaron de este continente devastado.

"En esta hora trágica de la historia humana...",  25 de agosto de 1954.

¿De donde procede esta lámina? ¿Quién la  regaló o compró?. ¿Porqué está fechada el 25 de agosto de 1954? ¿Qué ofrecimiento religioso se hace?. Cualquier comentario vuestro servirá para aclarar el misterio que se esconde tras este cuadro.



2 comentarios:

  1. MANOLO - jue, 26 may 2016 / En la oración de Consagración al Inmaculado Corazón de María, realizada por Pio XII, entre otros párrafos, se dice en uno de ellos:

    "En esta hora trágica de la historia humana, a Vos, a vuestro Inmaculado Corazón, nos entregamos y nos consagramos, no sólo en unión con la Santa Iglesia, cuerpo místico de vuestro Hijo Jesús, que sufre y sangra en tantas partes y de tantos modos atribulada, sino también con todo el Mundo dilacerado por atroces discordias, abrasado en un incendio de odio, víctima de sus propias iniquidades." MANUEL GARCIA PAREDES.

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  2. Gracias Manolo por esta nota aclaratoria que desvela un poco más el misterio. Abrazos,

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