"Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices"
Montaigne, Los ensayos.
(Frases de cabecera)
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10/4/12

Biscuter de Don Manuel, por todas partes se ve.


Desfile de Biscuters por las calles de Barcelona (1956)

Una "zapatilla con ruedas".


Había una poesía que alguien había hecho a papá a propósito del coche que se compró, al parecer un Biscuter Voisin. La poesía empezaba así: "Biscuter de don Manuel, por todas partes se ve..." y ya no sé cómo seguía. El caso es que la adquisición de tan curioso vehículo debió ser causa de admiración en aquellos años y sobre todo cuando los atónitos transeúntes contemplaban sorprendidos como de aquella "zapatilla sobre ruedas" empezaban a salir uno, dos tres, cuatro, cinco, seis..... niños y niñas como si de un mágico sombrero de chistera se tratase.


Que yo sepa, no hay recuerdos fotográficos del biscuter que tuvimos ni de los sucesores, a excepción de una foto donde yo aparezco posando en un merendero y detrás un coche que ni recuerdo su marca ni su modelo, pués nunca ha sido mi pasión el tema automovilístico. Pero en esta ocasión voy a hacer una excepción y ayudándome de un fascículo que, por su curiosidad, hace algunos años compré de la colección "Nuestros queridos coches" (Altaya, 2003), y dedicado al "Biscuter Voisin", vamos a rememorar tan especial acontecimiento.


Juan Carlos posando en un merendero delante del coche familiar.
A la derecha están Lourdes y Jesús sentados y mamá
preparando la comida (hacia 1964)


Biscuter: el autoscooter de moda.


Biscuter por la carretera (Foto Altaya).

El Biscuter, fruto de la mente del ingeniero francés Gabriel Voisin (nacido el 8 de febrero de 1880, en Belleville-sur-Saóne y muerto en 1973 en su residencia del Moulin dÒzenay, a los 84 años de edad), apareció en España en los años cincuenta. En principio Voisín concibió el Biscuter como vehículo de precio reducido y vocación popular para el mercado francés pero turbias maniobras en el seno de su propia empresa abortaron su comercialización. Fue entonces cuando la empresa catalana Autonacional compró la licencia para fabricarlo en España y edificó una moderna factoría en Sant Adriá del Besós, en Barcelona, de donde salieron casi 12.000 unidades durante los seis años que duro la producción. Presentado en la Feria de Muestras de Barcelona el año que yo nací, 1953, tuvo una acogida impresionante. El nuevo coche tenía tres atractivos fundamentales para la época: Un precio reducido, la potencia suficiente para transportar a dos personas a más de 60 kilómetros por hora, dado su reducido peso (245 kg.) ya que estaba construido con aluminio, ligereza esta que le permitía soslayar la ausencia de marcha atrás y levantarlo por la parte trasera para poderlo aparcar; y su reducido consumo. La popularidad del Biscuter se vio aumentada por una agresiva publicidad que aseguraba que con este microcoche se podía cruzar los Pirineos, subir a Sierra Nevada o sortear los puertos de Despeñaperros, la Muela, Navacerrada o los Leones como si de un paseo se tratase.

La llegada en 1957 del Seat 600 y en los años siguientes de los modelos el Seat 1400 y el Renault 4/4, dejó en el olvido al Biscuter que, en su tiempo,  tuvo también otras imitaciones de microcoches  o como se decía también "autoscooters" como el famoso "huevo" (que no recuerdo yo si lo llegamos también a tener nosotros) el TZ Sider (fabricado en Zaragoza) o el PTV, fabricado en Manresa por la empresa Ausa.

Para nostálgico que quieran sabes más, ver EL BISCUTER en internet.