"Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices"
Montaigne, Los ensayos.
(Frases de cabecera)

20/6/13

La bodeguilla

Papá disfrutando de la bodeguilla de Saconia.





Fue uno de los caprichos de papá: tener una bodeguilla, como si estuviera en Jeréz, o en la Moncloa (en los tiempos de Felipe).

De gran influencia andaluza, la bodeguilla tenía sus toneletes, su nevera, su fuente con surtidor de agua, sus botelleros, una enredadera artificial que le daba un toque natural y una mesa y dos sillas donde se sentaba papá y pasaba unas horas distraído con su afición enológica. No quedó mal aprovechado aquel trastero que era más pequeño que el que tuvimos al principio compartido con otros vecinos.

Otra perspectiva de la bodeguilla con la fuente.
Hoy se podría decir que la bodeguilla está abandonada. Continúan las viejas botellas y toneletes, pero el resto del espacio lo ocupan cajas que contienen los enseres del último traslado que hicieron papá y mamá desde la casa de Jesús y Claudina en la calle Vizcaya: la mecedora, la televisión de tubo, varias cajas de elepés y dos cabeceros de cama. Queda el recuerdo de estas fotos que he encontrado en los negativos Negra y que nos muestran el coqueto lugar recién inaugurado.


Papá a la entrada de la bodeguilla.
Un letrero indica la propiedad.