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Visita del Papa Juan Pablo II a la Congregación Claretiana de Roma. Al fondo, con gafas, el padre Antonio Leghisa.
(21 de septiembre de 1985) |
El
8 de marzo de 2012 dedicábamos en este blog una entrada a la visita que el entonces General de los Claretianos, padre
Antonio Leghisa, nos hizo en la casa de
Alagón. He de reconocer que en aquel entonces yo era un niño y la figura del padre Leghisa produjo en mí una cierta admiración por su simpatía, cercanía y algo de misterio, más tratándose de un personaje que tenia tan alto cargo en el mundo religioso de los claretianos. Gracias a la información que nos facilitó en su momento nuestro hermano
Manolo, también en este blog,
nos enteramos de que le habían expulsado de la Congregación, aunque nos quedamos sin saber los motivos que llevaron a ello. Hoy vamos a conocer esos motivos que originaron la expulsión y algo más. Se trata de una anécdota que se produjo años más tarde, en Madrid, y en la que de alguna forma participé, a pesar de que tan solo tengo vagos recuerdos de la misma y que os intentaré relatar después de hacer una pequeña reseña biográfica del personaje.
Sucinta biografía del padre Leghisa.
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Antonio Leghisa Zusek. (Trieste, Italia, 1921-2011) |
Antonio Leghisa Zusek nació en
Trieste (Italia) en 1921. No sabemos porqué, a pesar de su nacimiento en Italia, adquirió la nacionalidad esloveno-austríaca, según unas fuentes, y yugoslava o eslovena según otras. ¿Quizá el apellido materno, Zusek, tuviera que ver con esta extraña adopción de nacionalidad?. Antonio, siendo un niño, ingresa en el
Seminario Menor de los Claretianos en la localidad de
Antrodoco, en la provincia italiana de
Riati. Continúa sus estudios humanísticos en
Ciampino y en
Frascati. En mayo de
1939, justo un mes después de que
Franco hubiera cantado victoria contra la República española con estas escuetas palabras: "
¡Españoles, la guerra ha terminado!" (1 de abril de 1939),
Antonio Leghisa se instala en
Zafra (Badajoz) para completar sus estudios de Filosofía y Teología. El 22 de diciembre de 1945, con 24 años de edad, es ordenado sacerdote en
Badajoz. Durante los tres años siguientes se dedica a la enseñanza en España.
De su estancia en España se llevó un grato recuerdo y un extraordinario dominio del castellano, un idioma más que añadiría a su ya de por sí dilatado curriculo políglota: esloveno, croata, italiano, francés, inglés, alemán, ruso y portugués.
Una vez instalada su residencia en Italia logra el doctorado en la Universidad de Roma, especializándose en asuntos de Gobierno de Enseñanza y de Derecho Canónico. Años más tarde es nombrado provincial de los Claretianos en Italia.
En el
XVII Capitulo General de los claretianos, celebrado en Roma entre el 1 de septiembre y el 14 de noviembre de 1967, es elegido el
10º Superior General, con 46 años de edad. Los acuerdos adoptados en este Capítulo constituyeron, al decir de los expertos, el motor que puso en marcha la renovación congregacional. Seis años más tarde, con 52 años, es reelegido nuevamente, por un periodo de otros seis años, en el
Capítulo XVIII celebrado también en Roma en septiembre de 1973, Un Capítulo en el que salió a relucir la alarmante preocupación de la Orden por el gran número de abandonos. En el
XIX Capítulo General, celebrado en Roma el 3 de septiembre de 1979, se acuerda la sustitución de
Antonio Leghisa por el Nuevo General:
Gustavo Alonso (1985-1991) quien a su vez es sustituido por otro claretiano muy querido por la familia,
Aquilino Bocos (1991-2003).
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Papá y mamá reciben al padre Antonio Leghisa en la escalera de la casa de Alagón en una visita que el General de los Claretianos nos hizo a finales de los años 60. |
El extraño caso del dossier croata.
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Titular a toda plana del secuestro del DC-9,
en el ABC del 17 de septiembre de 1972.
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El
17 de septiembre de 1972 saltaba a la primera página de los periódicos la noticia del secuestro de un
DC-9, de las líneas aéreas escandinavas S.A.S. en vuelo procedente de Gotemburgo a Estocolmo, por tres croatas armados que obligaron a la tripulación a desviar el aparato al aeropuerto de Barajas en Madrid donde pidieron asilo político. Los secuestradores, tras los requerimientos de las autoridades españolas decidieron entregarse voluntariamente y fueron puestos a disposición de la autoridad judicial militar y encausados.
Esta noticia viene al caso porque, estando ya nosotros en Madrid, en otra visita que hizo el padre Leghisa años después, vino también a casa y se interesó por unos papeles o información (dossier) sobre este secuestro. Yo debí empezar a indagar sobre el asunto hasta averiguar que el caso había llegado al
Tribunal Supremo, dado que
Suecia había pedido la extradición de los secuestradores croatas. Así lo había manifestado unos días más tarde el entonces primer ministro sueco
Olof Palme que en rueda de prensa felicitó a las autoridades españolas por el éxito del frustrado secuestro. Es curioso que unos años más tarde, el
28 de febrero de 1986, mientras paseaba Olof Palme con su mujer por la calle y sin guardaespaldas, un hombre se acercó y le mató de varios disparos de pistola. El magnicidio nunca se llegó a aclarar a pesar de que se apresó, juzgó y condenó a un delincuente drogadicto. Condena que fue anulada por el Tribunal Supremo sueco por falta de pruebas. Reabierto el caso en 2011, y tras seguir la investigación varias pistas infructuosas (kurda, sudafricana, extrema derecha sueca, tráfico de armas Irán-Irak, pista chilena), se empezaba una nueva línea de investigación, esta vez indagando en una nueva pista: la yugoslava.
Fue el primo de papá,
Antonio Herreros, que entonces era
secretario del Tribunal Supremo, instancia ésta que juzgó la causa del secuestro, el que me facilitó unos papeles con información sobre el secuestro. De si se lo dí al padre Leghisa o a otra persona cercana a él, lamentablemente no me acuerdo. Ya os he anticipado que mi memoria es muy frágil y que los hechos son muy extraños.
Los asuntos turbios del padre Leghisa.
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Noticia publicada en el ABC del
día 19 de septiembre de 1972. |
La faceta oculta de Antonio Leghisa Zusek, desconocida por los propios compañeros claretianos y relacionada con turbios asuntos financieros, fue la que motivó la expulsión de la Orden Claretiana que tuvo que asumir durante años pleitos judiciales en Italia, como consecuencia de requerimientos de terceras personas que habían confiado en Leghisa importantes cantidades de dinero. Dinero que nunca se llegó a saber donde fue a parar. Parece que ese lado oscuro y algo mafioso de Leghisa esconde un inquietante misterio que relacionado con otros datos como el que aquí contamos añaden más enigma aún a los últimos años de vida de este hombre políglota y con pinta de sabio.
No sé si nuestro hermano Manolo, nuestra particular Wikipedia (lolopédia), sabrá algo sobre esto, pero las preguntas saltan alocadas en mi cabeza ¿Por qué se interesaría el General de los Claretianos por este asunto del secuestro del avión sueco por croatas armados?. ¿Por qué me lo pidió a mí?. ¿Cómo supimos que el dossier nos lo podía facilitar el primo Antonio?. ¿Puede estar relacionado esto con su expulsión de la Congregación?. ¿Puede tener relación la muerte de Olof Palme, el secuestro, la pista yugoslava y el lado oscuro del padre Leghisa? No tengo ni idea, por eso esta humilde entradilla se llama "el enigma Leghisa".
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| Iglesia de San Antonio Taumaturgo en Trieste (Italia) donde vivió sus últimos años como párroco el padre A. Leghisa. |
Breve esquela para una larga vida.
Terminamos la rápida reseña biografía del padre
Antonio Leghisa con la aparición de su esquela en los diarios locales de
Trieste, donde murió a los 90 años de edad, el
13 de marzo de 2011, siendo párroco de la iglesia de
San Antonio Taumaturgo de esta bonita ciudad italiana.
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El padre Antonio Leghisa asistió a la ordenación de Pepe en octubre de 1968 en la sede de los claretianos en Roma. Detrás de él aparecen sentados Papá, Mamá, Manolo, Charo y Mariluz. |