Con estas palabras presentaba el escritor e investigador jiennense, Luis Miguel Sánchez Tostado, su libro "Víctimas, Jaén en guerra (1936-1939)" (1), una obra fruto de un excelso trabajo de investigación, gracias a la cual podemos conocer datos que de otra manera se habrían olvidado o perdido, entre ellos los referentes a nuestro tio-abuelo Manuel Checa Martinez.
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Portada del diario Frente Sur del 14-04-1937
(de la web de L.M. Sánchez Tostado) |
A los sucesos de los que fue víctima
Manuel Checa, también se refirió el historiador inglés
Paul Preston, en su libro
"El holocausto español. Odio y exterminio en la guerra civil y después", donde afirmaba lo siguiente:
"El afán exterminador de los rebeldes, que no su capacidad militar, halló eco en la extrema izquierda, sobre todo en el movimiento anarquista, con una retórica que abogaba por la necesidad de «purificar» una sociedad podrida. Inevitablemente, su blanco no fueron solo los acaudalados, los banqueros, los industriales y los terratenientes, a quienes se consideraba los instrumentos de la opresión. No requiere explicación el hecho de que ese odio se vertiera también sobre la clase militar identificada con el levantamiento. También se descargó, a menudo con mayor fiereza, contra el clero, un estamento acusado de connivencia con los poderosos, así como de legitimar la injusticia mientras se dedicaba a amasar riquezas. A diferencia de la represión sistemática desatada por el bando rebelde para imponer su estrategia, la caótica violencia del otro bando tuvo lugar a pesar de las autoridades republicanas, no gracias a ellas. De hecho, los esfuerzos de los sucesivos gobiernos republicanos para restablecer el orden público lograron contener la represión por parte de la izquierda, que, en términos generales, en diciembre de 1936 ya se había extinguido."
Aquél fratricida verano de 1936
Otra de las historias que con frecuencia oíamos de boca de mamá era la muerte de su tío Manuel en la Guerra Civil resumida en breves palabras: "los rojos le llevaron al cementerio y le abrieron la cabeza de una hachazo". No sabíamos más, o, al menos, yo no he sabido más hasta ahora en que ciertos documentos nos dan un poco de visión de lo que sucedió en aquellos trágicos años.
Según dicen los historiadores, lo peor de todo se produjo en el fratricídico verano de 1936, que fue el periodo más sangriento de la historia de España en lo que a persecución religiosa se refiere. En Andalucía, Jaén fue la diócesis más afectada ya que fueron asesinados 124 sacerdotes, casi un 50% del total de religiosos de la provincia, entre ellos el obispo Manuel Basulto (12de agosto) y el párroco de Iznatoraf, Manuel Checa Martínez (29 de agosto), de forma que cuando el 14 de septiembre El Papa Pío XI se dirigió a los 500 peregrinos españoles llegados al Vaticano habían sido asesinados casi 3.400 sacerdotes y religiosos (2).
Muerte de un párroco rural.
Una vez declarada la sublevación de
Franco contra el Gobierno Republicano, el 18 de julio de 1936, éste implantó medidas de excepción dados los acontecimientos.
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| Torre de la parroquia de Iznatoraf |
El 13 de agosto se ordena el cierre de todos los establecimientos religiosos.
El 24 de agosto se promulga un decreto por el que se creaban
tribunales populares a los que se les confería atribuciones para juzgar delitos por rebelión, sedición y atentados contra la Seguridad del Estado.
A primeros de agosto (?) se encarcela al párroco de Iznatoraf,
Manuel Checa Martínez, y durante todo ese mes, según testimonios de vecinos del pueblo, se le obligó a realizar trabajos de jornalero siendo al mismo tiempo vejado y humillado por su condición de cura. En estos días el interior de la parroquia fue destruido, así como el campanario de la Iglesia del que arrojaron sus campanas a la plaza.
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| Manuel Checa Martínez |
El día 29 de agosto de 1936, Manuel Checa era conducido por unos hombres por el camino conocido como "el terrero" hacia el cementerio del pueblo, junto al sacristán y organista de la iglesia Ildelfonso Muñoz Pretel, de 41 años de edad, natural de Villanueva del Arzobispo (30 de marzo de 1895) y vecino de Iznatoraf. "Alfonsico", como también se le conocía, era, además de organista y sacristán, zapatero y ayudante del Juzgado, y en el pueblo le apodaban "Solchantre". Ildefonso se casó en su pueblo de nacimiento con Aurora García Magaña, el 31 de mayo de 1919 y tuvieron 2 hijas y tres hijos , dos de ellos fueron bautizados por el tío Manuel, Manuel Tarsicio, en 1919 y Encarnación, en 1933. con Aurora García Magaña (Villanueva del ArzobispoAllí, en el cementerio, fue donde los mataron a los dos. El primero en caer asesinado fue Alfonsico, pese a los inútiles intentos del párroco Manuel Checa de que lo soltaran pues tenía hijos a los que cuidar. Después mataron a tío Manuel. Antes de matarlo le hicieron cavar su propia tumba y al terminar, estando de pie, un tal Juan Siles, presuntamente, lo mató partiéndole el craneo con la misma pala.
Unos días más tarde, el 25 de septiembre, era también fusilado en el mismo cementerio Manuel Manjón Gallego, propietario que tenía 65 años.
¿Qué juicio se le hizo?, ¿Quién condenó?, ¿De qué se le acusó?, ¿Qué ley se aplicó?, ¿Cómo fue ejecutado y por quienes?. No conocemos las respuestas a estas preguntas. Lo que sabemos es que, aparte del tío de mamá y de Alfonsico, en Iznatoraf hubo, al menos, 13 muertos más, víctimas de la guerra civil, entre ellos el farmacéutico y el secretario del juzgado.
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| Recorte de la web de Luis Miguel Sánchez Tostado con el nombre de las víctimas de Iznatoraf, entre ellas el tío Manuel. |
Los procesos de beatificación
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Gafas de Manuel Checa Martínez, que se conservan como reliquia por la familia de Jaén.
(Foto remitida por nuestro primo Juan Carlos Martos) |
Aparte de las primeras beatificaciones de víctimas de la guerra civil del 36 hechas por la Iglesia Católica, desde hace unos años, hay abierto otro proceso de beatificación en el que se encuentra el expediente del tío de mamá,
Manuel Checa Martinez. Este proceso, al parecer, sigue pendiente de estudio en el Vaticano ya que aún no ha pasado el examen del dicasterio competente de la Curia Romana. Dos cartas que se reproducen en esta crónica, que nos hizo llegar el primo
Juan Carlos por medio de
Esperanza, forman parte testimonial de ese expediente eclesiástico de beatificación, al igual que el testimonio personal de Papá que , según me comentó Esperanza, transcribió Pepe al dictado.
A N E X O S
Documentos gráficos:
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| Dos guardias de asalto y otro hombre en medio sentados. Es posible que el de la derecha, leyendo una revista, fuera papá, Manuel García del Castillo, ya que esta foto estaba en nuestro archivo familiar. |
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Extracto de una de las cartas manuscritas aportadas en el proceso de beatificación,
y escrita por Adoración Rincón testigo testimonial de los acontecimientos sobre la vida de Manuel Checa Martínez. |
Hombre
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.
Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!.
Blas de Otero, de Ángel fiéramente humano, 1950.
(1). Tomado de la página web del autor del libro Luis Miguel Sanchez Tostado).
(Los datos biográficos están tomados del manuscrito de nuestro abuelo que publicamos en este blog el 09-02-12 y de las dos cartas que me mandó Esperanza).
(2). "La persecución religiosa en España durante la Segunda República (1931-1939)", De Vicente Carcell Ortí, Ediciones RIALP, Madrid, 1990.(pág. 234). Por familias religiosas las más castigadas fueron los claretianos (259 victimas), los franciscanos (226) y los escolapios (204) y entre las religiosas destacan las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul (30 victimas), mientras que entre las Hijas del Inmaculado Corazón de María hubo3 víctimas.
Documentos de interés
Por su interés histórico y humano incluimos este vídeo en el que el jiennense Luis Miguel Sanchez Tostado, que ha dedicado su vida a la investigación honesta y rigurosa y sin partidismo alguno, de los hechos ocurridos en Jaén durante la Guerra Civil, hace la presentación de su libro "VICTIMAS, Jaén en guerra (1936-1939)", prologado por Paul Preston. Destacamos de su discurso estas palabras:
"Aun hoy es extremadamente difícil escribir sobre la Guerra Civil a nivel local sin provocar dolor o reticencia en personas que todavía se posicionan política o sentimentalmente en alguno de los dos bandos. Hay quien piensa que aún es pronto para mover estos asuntos pero yo lo siento pero discrepo. Discrepo y me uno a esa tercera o cuarta generación de nietos o bisnietos que quieren saber qué pasó en nuestra tierra para que paisanos y vecinos desataran su odio más intenso y se mataran unos a otros en una espiral de violencia y con unos procedimientos que escapan a toda razón humana..."
Presentación del libro de Luis Miguel Sánchez Tostado: "Víctimas. Jaén en guerra, 1936-1950"