"Esto es ser hombre: horror a manos llenas"
Blas de Otero, del poema "Hombre" (1950)![]() |
| Manuel Checa Martínez, párroco de Iznatoraf. (Jamilena, 1892 - Iznatoraf, 1936) |
La España de finales del siglo XIX
En 1892, el año que nació el tío de mamá, Manuel Checa Martinez, era presidente del Gobierno el liberal Práxedes Mateo Sagasta. En España se habían producido cambios importantes tras la restauración de los Borbones en la corona de España, con la designación de Alfonso XII como rey. Sagasta funda (1880) el Partido Liberal que, junto al Partido Conservador de Cánovas del Castillo, constituirían el sistema bipartidista con alternancia en el gobierno desde finales del siglo XIX hasta la primera década del siglo XX. A Manuel Checa le tocó vivir estos acontecimientos históricos, como la regencia de Maria Cristina, la designación de Alfonso XIII, la pérdida de Cuba y el desastre del 98, la dictadura de Primo de Rivera, la proclamación de la I y II República y la guerra fraticida de 1936 que provocará una convulsión en la vida española y de la que él mismo sufrirá sus letales consecuencias.
Nace Manuel Checa en Jamilena
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| "El grifillo", Jamilena (Jaén) Aquí nació la familia de nuestra abuela Juana Checa Martínez |
Manuel Checa, el tío de mamá, recibió las Sagradas Órdenes en 1912 (Tonsura y Menores), 1913 (Subdiácono), 1914 (Diácono) y 1915 (Presbítero en la ciudad de Córdoba). Sus primeros destinos fueron en 1917 como ecónomo de la Parroquia de Solera (Jaén, muy cerca de Jódar), en 1920 como coadjutor de la Parroquia de Santiago de la Espada (Jaén, en la actualidad Santiago-Pontones). Unos meses más tarde, en 1920, pasa a ser ecónomo de la Parroquia de Espeluy, a 34 kilómetros de Jaén. El cargo de "ecónomo" se refiere al "sacerdote que regenta y administra una parroquia vacante hasta que se produce el regreso del párroco ausente o el nombramiento de un nuevo párroco". En 1925 fue nombrado prelado de la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción del pueblo donde nació papá: Iznatoraf, en la que celebró misa, por primera vez, el día 10 de enero de ese año.
Iznatoraf es un pueblo de 1.200 habitantes situado en la sierra de Cazorla, a 1.000 metros de altitud y a unos 70 kilómetros de Jaén, la capital. Esta pequeña localidad presume de ser la cuna del cantante Paco Clavel, famoso personaje de la copla de los 50 y, posteriormente, del pop-cañí; y de haber sido visitado por personajes ilustres como San Juan de la Cruz o Miguel de Cervantes. El tío Manuel llegó a Iznatoraf el año 1925 cuando fue nombrado Párroco, tenía 34 años.
De Torafe, como también se le conoce al pueblo, nos habló muchas veces Papá contando historias como cuando tiraron una pava haciendo creer a los del pueblo de al lado, Villanueva del Arzobispo, que era el Espíritu Santo, o cuando su madre, nuestra abuela, en plena guerra civil, barría a la puerta de su casa maldiciendo a los "rojos". O al menos eso entendíamos nosotros. También nos contó la historia de cómo el nuevo párroco (Manuel Checa), una navidad, siendo papá un mozalbete, le eligió para hacer de San José junto a una niña llamada Rosario que, a su vez, haría de Virgen María. La niña era su sobrina y, aunque vivía en Jaén, solía pasar unos días en el pueblo con su tío. Se supone que fue ahí como empezaron a conocerse papá y mamá, haciendo de María y José en Navidad. El tío Manuel vivía con las sacristanas en la capilla del Santo Cristo y, aparte de su parroquia, se dedicaba a organizar distintos grupos de hombres, mujeres y chicas que, a petición suya, se ofrecieron para hacer la torre de la Iglesia, fabricar pan para los que pasaban hambre o asistir a los enfermos. En todas estas labores, al parecer, el párroco contó con la especial colaboración de un amigo íntimo, Manuel Barcina. que era un propietario importante del pueblo.
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| Postal enviada por papá (con 21 años de edad) a su hermano Antonio y Laura, su mujer, desde Granada el 01-08-1934. |
Iznatoraf (1926-1936)
| Rosario Paredes Checa, con 14 años (1930) |
De Torafe, como también se le conoce al pueblo, nos habló muchas veces Papá contando historias como cuando tiraron una pava haciendo creer a los del pueblo de al lado, Villanueva del Arzobispo, que era el Espíritu Santo, o cuando su madre, nuestra abuela, en plena guerra civil, barría a la puerta de su casa maldiciendo a los "rojos". O al menos eso entendíamos nosotros. También nos contó la historia de cómo el nuevo párroco (Manuel Checa), una navidad, siendo papá un mozalbete, le eligió para hacer de San José junto a una niña llamada Rosario que, a su vez, haría de Virgen María. La niña era su sobrina y, aunque vivía en Jaén, solía pasar unos días en el pueblo con su tío. Se supone que fue ahí como empezaron a conocerse papá y mamá, haciendo de María y José en Navidad. El tío Manuel vivía con las sacristanas en la capilla del Santo Cristo y, aparte de su parroquia, se dedicaba a organizar distintos grupos de hombres, mujeres y chicas que, a petición suya, se ofrecieron para hacer la torre de la Iglesia, fabricar pan para los que pasaban hambre o asistir a los enfermos. En todas estas labores, al parecer, el párroco contó con la especial colaboración de un amigo íntimo, Manuel Barcina. que era un propietario importante del pueblo.
La Guerra en la que todos perdieron
| El libro de Luis Miguel Sánchez Tostado |
"No se conoce en la historia de España una etapa tan descarnada y cruel como la guerra civil española y su consiguiente dictadura militar. En la provincia de Jaén, tanto las acciones republicanas en la retaguardia como la represión franquista posterior sembraron de cadáveres cunetas y cementerios. Pese a tratarse de un episodio relativamente reciente todavía se desconocen en toda su dimensión numerosos aspectos que la censura, el silencio, el miedo y la ley de archivos nos han impedido saber. Y lo que es peor, aún hoy cientos de familias (sobre todo del bando perdedor) continúan buscando a sus antepasados desaparecidos".
Con estas palabras presentaba el escritor e investigador jiennense, Luis Miguel Sánchez Tostado, su libro "Víctimas, Jaén en guerra (1936-1939)" (1), una obra fruto de un excelso trabajo de investigación, gracias a la cual podemos conocer datos que de otra manera se habrían olvidado o perdido, entre ellos los referentes a nuestro tio-abuelo Manuel Checa Martinez.
A los sucesos de los que fue víctima Manuel Checa, también se refirió el historiador inglés Paul Preston, en su libro "El holocausto español. Odio y exterminio en la guerra civil y después", donde afirmaba lo siguiente: "El afán exterminador de los rebeldes, que no su capacidad militar, halló eco en la extrema izquierda, sobre todo en el movimiento anarquista, con una retórica que abogaba por la necesidad de «purificar» una sociedad podrida. Inevitablemente, su blanco no fueron solo los acaudalados, los banqueros, los industriales y los terratenientes, a quienes se consideraba los instrumentos de la opresión. No requiere explicación el hecho de que ese odio se vertiera también sobre la clase militar identificada con el levantamiento. También se descargó, a menudo con mayor fiereza, contra el clero, un estamento acusado de connivencia con los poderosos, así como de legitimar la injusticia mientras se dedicaba a amasar riquezas. A diferencia de la represión sistemática desatada por el bando rebelde para imponer su estrategia, la caótica violencia del otro bando tuvo lugar a pesar de las autoridades republicanas, no gracias a ellas. De hecho, los esfuerzos de los sucesivos gobiernos republicanos para restablecer el orden público lograron contener la represión por parte de la izquierda, que, en términos generales, en diciembre de 1936 ya se había extinguido."
Una vez declarada la sublevación de Franco contra el Gobierno Republicano, el 18 de julio de 1936, éste implantó medidas de excepción dados los acontecimientos.
El 13 de agosto se ordena el cierre de todos los establecimientos religiosos.
El 24 de agosto se promulga un decreto por el que se creaban tribunales populares a los que se les confería atribuciones para juzgar delitos por rebelión, sedición y atentados contra la Seguridad del Estado.
A primeros de agosto (?) se encarcela al párroco de Iznatoraf, Manuel Checa Martínez, y durante todo ese mes, según testimonios de vecinos del pueblo, se le obligó a realizar trabajos de jornalero siendo al mismo tiempo vejado y humillado por su condición de cura. En estos días el interior de la parroquia fue destruido, así como el campanario de la Iglesia del que arrojaron sus campanas a la plaza.
Aquél fratricida verano de 1936
Otra de las historias que con frecuencia oíamos de boca de mamá era la muerte de su tío Manuel en la Guerra Civil resumida en breves palabras: "los rojos le llevaron al cementerio y le abrieron la cabeza de una hachazo". No sabíamos más, o, al menos, yo no he sabido más hasta ahora en que ciertos documentos nos dan un poco de visión de lo que sucedió en aquellos trágicos años.
Según dicen los historiadores, lo peor de todo se produjo en el fratricídico verano de 1936, que fue el periodo más sangriento de la historia de España en lo que a persecución religiosa se refiere. En Andalucía, Jaén fue la diócesis más afectada ya que fueron asesinados 124 sacerdotes, casi un 50% del total de religiosos de la provincia, entre ellos el obispo Manuel Basulto (12de agosto) y el párroco de Iznatoraf, Manuel Checa Martínez (29 de agosto), de forma que cuando el 14 de septiembre El Papa Pío XI se dirigió a los 500 peregrinos españoles llegados al Vaticano habían sido asesinados casi 3.400 sacerdotes y religiosos (2).
Según dicen los historiadores, lo peor de todo se produjo en el fratricídico verano de 1936, que fue el periodo más sangriento de la historia de España en lo que a persecución religiosa se refiere. En Andalucía, Jaén fue la diócesis más afectada ya que fueron asesinados 124 sacerdotes, casi un 50% del total de religiosos de la provincia, entre ellos el obispo Manuel Basulto (12de agosto) y el párroco de Iznatoraf, Manuel Checa Martínez (29 de agosto), de forma que cuando el 14 de septiembre El Papa Pío XI se dirigió a los 500 peregrinos españoles llegados al Vaticano habían sido asesinados casi 3.400 sacerdotes y religiosos (2).
Muerte de un párroco rural.
| Torre de la parroquia de Iznatoraf |
El 24 de agosto se promulga un decreto por el que se creaban tribunales populares a los que se les confería atribuciones para juzgar delitos por rebelión, sedición y atentados contra la Seguridad del Estado.
A primeros de agosto (?) se encarcela al párroco de Iznatoraf, Manuel Checa Martínez, y durante todo ese mes, según testimonios de vecinos del pueblo, se le obligó a realizar trabajos de jornalero siendo al mismo tiempo vejado y humillado por su condición de cura. En estos días el interior de la parroquia fue destruido, así como el campanario de la Iglesia del que arrojaron sus campanas a la plaza.
El día 29 de agosto de 1936, Manuel Checa era conducido por unos hombres por el camino conocido como "el terrero" hacia el cementerio del pueblo, junto al sacristán y organista de la iglesia Ildelfonso Muñoz Pretel, de 41 años de edad, natural de Villanueva del Arzobispo (30 de marzo de 1895) y vecino de Iznatoraf. "Alfonsico", como también se le conocía, era, además de organista y sacristán, zapatero y ayudante del Juzgado, y en el pueblo le apodaban "Solchantre". Ildefonso se casó en su pueblo de nacimiento con Aurora García Magaña, el 31 de mayo de 1919 y tuvieron 2 hijas y tres hijos , dos de ellos fueron bautizados por el tío Manuel, Manuel Tarsicio, en 1919 y Encarnación, en 1933. con Aurora García Magaña (Villanueva del ArzobispoAllí, en el cementerio, fue donde los mataron a los dos. El primero en caer asesinado fue Alfonsico, pese a los inútiles intentos del párroco Manuel Checa de que lo soltaran pues tenía hijos a los que cuidar. Después mataron a tío Manuel. Antes de matarlo le hicieron cavar su propia tumba y al terminar, estando de pie, un tal Juan Siles, presuntamente, lo mató partiéndole el craneo con la misma pala.
Unos días más tarde, el 25 de septiembre, era también fusilado en el mismo cementerio Manuel Manjón Gallego, propietario que tenía 65 años.
¿Qué juicio se le hizo?, ¿Quién condenó?, ¿De qué se le acusó?, ¿Qué ley se aplicó?, ¿Cómo fue ejecutado y por quienes?. No conocemos las respuestas a estas preguntas. Lo que sabemos es que, aparte del tío de mamá y de Alfonsico, en Iznatoraf hubo, al menos, 13 muertos más, víctimas de la guerra civil, entre ellos el farmacéutico y el secretario del juzgado.
¿Qué juicio se le hizo?, ¿Quién condenó?, ¿De qué se le acusó?, ¿Qué ley se aplicó?, ¿Cómo fue ejecutado y por quienes?. No conocemos las respuestas a estas preguntas. Lo que sabemos es que, aparte del tío de mamá y de Alfonsico, en Iznatoraf hubo, al menos, 13 muertos más, víctimas de la guerra civil, entre ellos el farmacéutico y el secretario del juzgado.
| Recorte de la web de Luis Miguel Sánchez Tostado con el nombre de las víctimas de Iznatoraf, entre ellas el tío Manuel. |
Los procesos de beatificación
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| Gafas de Manuel Checa Martínez, que se conservan como reliquia por la familia de Jaén. (Foto remitida por nuestro primo Juan Carlos Martos) |
Aparte de las primeras beatificaciones de víctimas de la guerra civil del 36 hechas por la Iglesia Católica, desde hace unos años, hay abierto otro proceso de beatificación en el que se encuentra el expediente del tío de mamá, Manuel Checa Martinez. Este proceso, al parecer, sigue pendiente de estudio en el Vaticano ya que aún no ha pasado el examen del dicasterio competente de la Curia Romana. Dos cartas que se reproducen en esta crónica, que nos hizo llegar el primo Juan Carlos por medio de Esperanza, forman parte testimonial de ese expediente eclesiástico de beatificación, al igual que el testimonio personal de Papá que , según me comentó Esperanza, transcribió Pepe al dictado.
A N E X O S
Documentos gráficos:
| Extracto de una de las cartas manuscritas aportadas en el proceso de beatificación, y escrita por Adoración Rincón testigo testimonial de los acontecimientos sobre la vida de Manuel Checa Martínez. |
Hombre
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.
Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!.
Blas de Otero, de Ángel fiéramente humano, 1950.
(1). Tomado de la página web del autor del libro Luis Miguel Sanchez Tostado).
(Los datos biográficos están tomados del manuscrito de nuestro abuelo que publicamos en este blog el 09-02-12 y de las dos cartas que me mandó Esperanza).
(2). "La persecución religiosa en España durante la Segunda República (1931-1939)", De Vicente Carcell Ortí, Ediciones RIALP, Madrid, 1990.(pág. 234). Por familias religiosas las más castigadas fueron los claretianos (259 victimas), los franciscanos (226) y los escolapios (204) y entre las religiosas destacan las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul (30 victimas), mientras que entre las Hijas del Inmaculado Corazón de María hubo3 víctimas.
Luchando, cuerpo a cuerpo, con la muerte,
al borde del abismo, estoy clamando
a Dios. Y su silencio, retumbando,
ahoga mi voz en el vacío inerte.
Oh Dios. Si he de morir, quiero tenerte
despierto. Y, noche a noche, no sé cuándo
oirás mi voz. Oh Dios. Estoy hablando
solo. Arañando sombras para verte.
Alzo la mano, y tú me la cercenas.
Abro los ojos: me los sajas vivos.
Sed tengo, y sal se vuelven tus arenas.
Esto es ser hombre: horror a manos llenas.
Ser —y no ser— eternos, fugitivos.
¡Ángel con grandes alas de cadenas!.
Blas de Otero, de Ángel fiéramente humano, 1950.
(1). Tomado de la página web del autor del libro Luis Miguel Sanchez Tostado).
(Los datos biográficos están tomados del manuscrito de nuestro abuelo que publicamos en este blog el 09-02-12 y de las dos cartas que me mandó Esperanza).
(2). "La persecución religiosa en España durante la Segunda República (1931-1939)", De Vicente Carcell Ortí, Ediciones RIALP, Madrid, 1990.(pág. 234). Por familias religiosas las más castigadas fueron los claretianos (259 victimas), los franciscanos (226) y los escolapios (204) y entre las religiosas destacan las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul (30 victimas), mientras que entre las Hijas del Inmaculado Corazón de María hubo3 víctimas.
Documentos de interés
Por su interés histórico y humano incluimos este vídeo en el que el jiennense Luis Miguel Sanchez Tostado, que ha dedicado su vida a la investigación honesta y rigurosa y sin partidismo alguno, de los hechos ocurridos en Jaén durante la Guerra Civil, hace la presentación de su libro "VICTIMAS, Jaén en guerra (1936-1939)", prologado por Paul Preston. Destacamos de su discurso estas palabras:
"Aun hoy es extremadamente difícil escribir sobre la Guerra Civil a nivel local sin provocar dolor o reticencia en personas que todavía se posicionan política o sentimentalmente en alguno de los dos bandos. Hay quien piensa que aún es pronto para mover estos asuntos pero yo lo siento pero discrepo. Discrepo y me uno a esa tercera o cuarta generación de nietos o bisnietos que quieren saber qué pasó en nuestra tierra para que paisanos y vecinos desataran su odio más intenso y se mataran unos a otros en una espiral de violencia y con unos procedimientos que escapan a toda razón humana..."
Presentación del libro de Luis Miguel Sánchez Tostado: "Víctimas. Jaén en guerra, 1936-1950"
Otros documentos, libros o páginas de interés:
CARTA 1
| Reverso de la última hoja de la carta manuscrita por Adoración Rincón, adjunta al expediente de beatificación de M. Checa. |
Accede a la carta original completa pinchando aquí
Transcripción de la carta escrita por ADORACIÓN RINCÓN
vecina de Iznatoraf y amiga de mamá, Rosario Paredes Checa
vecina de Iznatoraf y amiga de mamá, Rosario Paredes Checa
El día 9 de enero de 1926 llegó a Iznatoraf Don Manuel Checa. Al día siguiente, día 10 domingo, celebró la Misa Mayor por vez primera en este pueblo. Comenzó su labor de buen párroco y de buen pastor con tanto celo entre sus feligreses. Era incansable el celo que tenía por la salvación de las almas. A los pocos días recorrió todas las casas del pueblo pidiendo ayuda para hacer la torre de la Iglesia. Todos los vecinos lo vieron muy bien esa proposición y todos con sumo gusto se prestaron a dar cada uno según sus fuerzas, el que no podía se ofrecía con su trabajo personal y con las bestias para traer arena, piedras, agua y todo lo que se necesitaba, porque en aquellos tiempos no había (1) camiones. El Párroco el primero que se ponía a trabajar subiendo cubos de ¿ con su guardapolvo encima de su sotana. Solo había dos campanas con el nombre de Mª Sacramento y la otra Santísimo Cristo de la Vera Cruz se pusieron otras tres más con los nombres de Natividad porque decía Don Manuel Checa que así se llamaba su madre, otra Manolito y otra que la costeó Don Manuel Manjón no recuerdo. Una vez terminada la torre, embaldosaron con baldosas de marmol blanco el pavimento de la Iglesia costando cada baldosa 6 pesetas. Hicieron el sindicato que hasta entonces habian sido las Cámaras de la Iglesia. una vez terminadas las obras se dedicó a reformar las hermandades. (2) Formó las conferencias de San Vicente de Paul. Formó una hermandad de jóvenes con el nombre de San Juanistas vestidos con sus túnicas verdes y su capa encarnada y sus palmas. Reformó la Hermandan de las Ánimas. Formó un grupo de niñas de 7 a 12 años con el nombre de las niñas reparadoras para comulgar todos los días otro grupo de niñas con la misma intención de comulgar con el nombre de Zarcisios (¿). Era muy amante de los pobres y de los enfermos a quienes visitaba con mucha frecuencia y le dejaba debajo de la almohada la limosna para que no se dieran cuenta los familiares. Había una muchacha enferma que llevaba varios años llamada Mª Antonia, de 17 años, y formó un grupo de muchachas Hijas de María Inmaculada para que la asistieran, la cuidaran y le dieran los medicamentos. Había dos grupos, unas para de noche y otras para de día, (3) porque su madre de la enferma era de edad muy avanzada. En otra ocasión formó un comedor para darle comida del mediodía a los pobres. La comida se hacía en la casa parroquial. Las muchachas, las hijas de María éramos las encargadas de hacer la comida y servirles la mesa. El compraba la harina y nosotras amasábamos el pan que se había de consumir en cada comida. Nos decía: vosotros los que servís la mesa no déis lugar a que pidan el pan. Vosotras nada más que mirad las manos y sin hablar antes de que lo pidan dárselo. Todos los días iba Don Manuel Barcina a probar la comida y con sumo gusto nos ayudaba a subir al sindicato los platos, el pan y todo lo que se necesitaba pues era íntimo amigo de Don Manuel Checa y los dos tuvieron la misma muerte. (4).
CARTA 2.
RECUERDOS DEL MÁRTIR D. MANUEL CHECA MARTÍNEZ
Contados por mi madre y mi tía:
Cuando lo mataron los rojos en la Guerra Civil se burlaban de él como hacían los judíos
con el Señor,
En el mes de agosto le ponían un sombrero de paja y una blusa muy ancha como los que
llevaban los hombres del campo, y lo llevaban a trillar a las eras y a encerrar paja.
Tenía que subir un montón de escaleras con los sacos de paja hasta llegar a los graneros
de una casa propiedad de unos señores de la que se apoderaron los rojos.
Esta casa está en la plaza donde se encuentra la Parroquia de Nuestra Señora de la
Asunción.
También lo llevaban a coger aceituna al campo.
Para que sufriera más, los rojos se hicieron los amos de la iglesia, rompían las imágenes
de los santos y se los llevaban a las eras. Cuando él estaba trillando le ponían los santos
al lado del trillo. También tiraron las campanas desde la torre a la plaza.
Lo encerraron en la cárcel.
El martirio más grande que hicieron fue sacarlo de la cárcel para matarlo, junto a
"Solchantre", que era el que tocaba el armonio y le llamaban "Alfonsico". Cuando los
bajaban por el camino del cementerio que le dicen "el terrero" le decía D. Manuel a
Alfonsico "que mal camino llevamos"; y cuando estaban en el cementerio preparados
para matarlos, D. Manuel decía "matarme a mí y dejar a este pobre hombre que tiene 8
hijos"; pero allí mismo lo mataron diciendo uno de los asesinos "si después vas tú".
Otro de los malos a quien D. Manuel le había dado mucho de comer, decía "¿qué vais a
hacer con este hombre?, no lo matéis, subirlo a su casa". Y así lo hicieron, pero en el
camino se encontraron con otro que mandaba más y lo volvieron otra vez y lo mataron
el 29-08-1936. f%
D. Manuel era muy bueno y el sacristán (Alfonsico) también.
Yo era muy pequeña y me contaba mi madre y mi tía que D. Manuel se quedaba sin comer para dárselo a los pobres. Si alguien le daba un vaso de leche caliente le decía "llevárselo a aquel pobre que está enfermo". Cuando tenía dinero compraba tela para hacerles a los niños pobres camisas y pantalones y les compraba calzado.
Yo todo esto lo sé de mi tía y de mi madre que me lo contaba cuando yo era pequeña. Lo del cementerio lo sabía porque el hombre que no quería matarlo se lo contó a las sacristanas con las que vivía D. Manuel en la capilla del Santo Cristo. Estas sacristanas eran muy amigas de mi madre y de mi tía.
En mi casa, toda la vida ha existido una foto en la mejor habitación de la casa para recordarlo todos los días.
Queremos agradecer a nuestra hermana Esperanza y a nuestro primo Juan Carlos su colaboración en la aportación de datos para la elaboración de este artículo.
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