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| Alagón, 1967. Recepción a Pepe. Papá, Mamá, Pepe, Charo, Mariluz, Esperanza y Juan Carlos |
La reunión alrededor de una mesa bien abarrotada de viandas era lo más normal de casa. Servía cualquier motivo para el placer culinario: una celebración, la llegada de Pepe de Roma, el aprobado de una asignatura u oposición... Enseguida aquella mesa circular se llenaba de productos ibéricos y se daba rienda suelta a la conversación. Fijaros en esa mesa repleta de comida. Obervad como Pepe echa de menos, en sus tierras italianas y alemanas, ese chorizo o ese jamón tan español. Yo tampoco me quedo atrás, es de buena educación homenajear a los que nos visitan, aunque no se debe hablar con la boca llena. Charo mientras se intenta poner algo de morena asomada al sol, o tal vez está aireando el salón por el humo del puro de papá. Mariluz no debía probar mucho los productos segovianos como se ve. Esperanza está mirando qué llevarse a la boca. Y Papá debía estar arreglando algún "chisme" estropeado.
La prueba del delito
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| Factura de Embutidos Cantimpalos, Segovia, 1968 |
Lo de representante comercial tenía la ventaja de que de vez en cuando nos llegaban "muestras" de aquellos productos que enseguida desaparecían en casa. Era frecuente recibir unas enormes latas de dulce de membrillo, o esos embutidos segovianos con los que mamá nos hacia sabrosos bocadillos.
Y por si alguien no se acuerda aquí tenéis la factura de Embutidos Cantimpalos de Segovia del año 1968: 1.240 pesetas el importe de unos chorizo, fuet y salchichón.
Que os aproveche.


Juan Carlos, es una delicia recordar todas estas cosas. Quiero añadir que junto a los chorizos de Olvega, venían también los mantecados de Estepa, la carne de membrillo, los vinos de López Hermanos de Málaga, y la quina San Quintín "para animar el apetito...". ¡Benditos tiempos, aunque difíciles...¡
ResponderEliminarQué memoria, ahora que lo dices sí que voy recordando, sobre todo lo de la Quina que era una forma simulada de echarse unos chupitos. Luego a mi me tocó lo de tomar "aceite ricino de bacalao", para la vista, que me sabía a rayos. También recuerdo bocadillos de pan untado con aceite y ajo... ummmm.
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