"Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices"
Montaigne, Los ensayos.
(Frases de cabecera)

14/9/13

Habitación 324, un pedacito de cielo



Rosario Paredes Checa, 96 años
(Jaén, 25-04-1917 / Madrid, 13-09-2013)
(Foto: Mariluz García Paredes)

A las 7,30 de la mañana de este sábado, 14 de septiembre de 2013, el cuerpo embalsamado de Mamá descansa dentro del sencillo ataúd de madera en la habitación del tanatorio de la clínica de Nuestra Señora del Rosario, en Madrid. Un pequeño ramito de flores silvestres que anoche le trajo a Mamá la hermana Elena, una de las religiosas de la comunidad, perfuma el lugar. A esta hora llegan nuestro hermano mayor, Pepe, y un compañero, para sustituirnos a Paloma y a mí que hemos velado su cuerpo durante la noche.

A las 7,30 de este apacible mes de septiembre, en Madrid, empieza a amanecer.






¡Adiós Mamá!, ¡Adiós Yaya!


A Mamá nunca le faltó la sonrisa.
(Foto: Mariluz García Paredes)
El de Mamá ha sido un viaje muy largo, con muchas paradas (Jaén, Castellar, Alhama, Sigüenza, Alagón, Chinchón, Madrid, Zaragoza, Madrid...) La última el pasado día 9 (lunes) cuando, por prescripción del médico de cabecera, Esperanza y Pepe la llevaron por la tarde a la Clínica de Nuestra Señora del Rosario, porque su cuerpo se encontraba ya muy débil y necesitaba descansar. Un cuerpo que no pudo estar mejor cuidado, como reconocieron las monjas del hospital, y al que se han dedicado con todo su amor en estos últimos años nuestras hermanas Esperanza y Lourdes.


Habitación 324


Y es allí, en la habitación 324, donde toda la familia hemos pasado cinco días que nunca olvidaremos y que, como muy acertadamente dijo nuestra sobrina Mónica, han sido "tres preciosos días que la abuela nos ha regalado para encontrarnos hermanos, tíos, primos y sobrinos y sentirnos más unidos que nunca en torno a ella".

Esperanza, Lourdes, Charo y Mari Luz con Mamá en la habitación 324
de la Clínica de Nuestra Señora del Rosario, Madrid (11 de septiembre de 2013).
Foto: Juan Carlos García Paredes.


Efectivamente, un misterioso engranaje familiar, perfectamente engrasado y coordinado de forma espontánea, se puso en marcha el día que Mamá ingreso en la clínica y la habitación 324 pasó a convertirse en un templo sin igual, hasta que falleció a las 17,45 de ayer, 13 de septiembre. Los sonidos del silencio, de su agonía, de nuestros llantos y risas, de los lamentos y de las canciones que entonamos, de las sintonías de los móviles y de las oraciones espontáneas de amigos y familiares, han inundado ese pedacito de cielo en que se convirtió la 324 y han acompañado a Mamá,Yaya y bisabuela, hasta su último suspiro.

Un pedacito de cielo
De izquierda a derecha: Charo, Eva, Maribel, Lourdes, Elena, Mónica, Claudina, Mónica, Paquita, Lourdes, Paloma, Marta, Mari Luz, Juan Carlos, Esperanza, David y Ruth (Clínica Nuestra Señora del Rosario, Madrid)
(Foto: Ernesto Hernán García)


Gracias de todo corazón.








3 comentarios:

  1. Desde aquí, os quiero dar mis condolencias a tod@s, simplemente deciros, que se ha marchado una gran persona, madre, tia, abuela etc.
    Un abrazo con mucho cariño.

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  2. Gracias, prima Charo,era una gran mujer en todos los sentidos y nos ha dado a todos, hijos-as, nietos-as,biznietos-as mucho amor. Besos

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  3. Mi más sincero pésame por tan sensible pérdida desde Jamilena, cuna de los antepasados maternos de Rosario Paredes Checa.

    José C. Gutiérrez Pérez, Cronista Oficial de Jamilena
    jocagutpe@hotmail.com

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