"Es el gozar, no el poseer, lo que nos hace felices"
Montaigne, Los ensayos.
(Frases de cabecera)

26/1/13

Las ignoradas voces angelicales





Los cánticos de sibilas y sirenas


Sibila de Delfos
Miguel Angel, Capilla Sixtina
Cuenta Ramón Andrés que "las sibilas, que eran originarias de Asia Menor, habitaban retiradas en las cuevas o grutas y profetizaban en un estado extático, se decía que poseídas por Apolo, cuyas palabras transmitían en forma de oráculos. Al parecer, su voz tenía extraños efectos acústicos, sonoridades particulares, aunque también era costumbre de las sibilas emitir los vaticinios a través del canto, como comenta Cicerón, hablando de la Pitia de Delfos" (1).

En "El viaje de los argonautas", Apolonio de Rodas habla de unas divinidades cuyo cuerpo es mitad mujer y mitad ave, llamadas vulgarmente sirenas (en la Edad Media se difundirá más la imagen de la sirena como mitad mujer y mitad pez), y que están "dotadas de una voz tan maravillosa como dañina y que formaban en su origen un excelso coro".

Al parecer sólo la voz femenina podía llegar a seducir de tal manera. Sin embargo si repasamos la historia musical desde su nacimiento hasta nuestros días no encontraremos destacada una sola mujer cantante o compositora hasta bien entrado el siglo XX.


La ausencia de la mujer en la música


Protestificatio de Scivias,
Facsímil de Eibingen
del códice de Ruperstberg.
Hasta  casi mediados del siglo XIX, estaba muy enraizada la idea de que "los compositores varones componían para el mundo y escribían una música que llegaba a todas las personas, mientras que las mujeres componían música femenina exclusivamente para su propio sexo". La mujer en la Edad Media no podía acceder a las escuelas de latín dada su inferioridad respecto al hombre según se podía deducir de las ideas escolásticas de la época. Sin embargo la realidad nos demostraría que tanto fuera como en el interior de los conventos hubo mujeres que rompieron con esta maldición como veremos más adelante.

En el libro "Vidas Secretas de grandes compositores" se advierte que en él no encontraremos el nombre de ninguna mujer  ya que es solo a partir de mediados del s.XX cuando la mujer empieza a destacar tocando en orquestas. Un siglo antes, en el XIX, la mujer se introduce en la historia de la Música como cantante de opera (coincidiendo con la desaparición de los "castrati", con quienes se quería suplantar las inalcanzables voces de soprano a las que solo podía llegar una voz femenina.), pero irónicamente, la mayoría eran tachadas de "mujeres públicas".

Las grandes compositoras ignoradas

Esta exclusión de las mujeres del ámbito musical no nos debe hacer olvidar que existieron mujeres compositoras como  la Blesilla noble, en el s. IV, recomendada por San Jerónimo por su canto del Aleluya,  la abadesa Hildegard (s. XII), Bárbara Strozzi (1619-1677), Wilhelmine von Bayreuth (1709-1758), Franzisca Lebrun, Margarethe Danzi, Maria Theresia von Paradis, Marianne Martinez (s. XVIII), Fanny Hensel, Emilie Mayer, Augusta Holmès, Louise Farrenc, Luise Adolpha Le Beau o Johanna Kinkel, en el s. XIX.


Un caso excepcional: la abadesa Hildegard

Hildegarda y su comunidad de
 monjas (miniatura del siglo XIII)
La monja benedictina Hildegard Von Bingen (Renania, 1098 - Bingen, 1179) fue una de las mujeres más influyentes de la Baja Edad Media (S. XII). Visionaria, escritora, médica y fundadora de una orden monacal; en el ámbito musical, Hildegard von Bingen compuso más de sesenta obras musicales, entre ellas dos sinfonías y también fue precursora en la aplicación de la música con fines curativos (lo que actualmente se conoce como musicoterapia). El 17 de septiembre de 1179, a los 81 años de edad, Hildegard murió en el monasterio de Rupertsberg, Bingen (Alemania). Las crónicas de aquel tiempo cuentan que a la hora de su muerte aparecieron dos arcos muy brillantes y de diferentes colores que formaban una cruz en el cielo. Hildegard fue canonizada santa en 2012 por el Papa Benedicto XVI. Al final de este breve comentario podéis deleitaros escuchando algunas de sus composiciones.

ANÉCDOTAS DE

"LA VIDA SECRETA DE LOS GRANDES COMPOSITORES"


En cierta ocasión Félix Mendelssohn ("Marcha nupcial" del "Sueño de una noche de verano" (1842), fue invitado por la reina Victoria y el príncipe Alberto de Inglaterra a una velada musical privada en el palacio de Buckingham. Al final del concierto dado por al compositor, la reina le pide que interprete su canción preferida "Schoner und Schoner" que ella misma se atreve a cantar. Acabada la velada, el compositor alemán se vio obligado a reconocer que dicha canción la había compuesto su hermana Fanny, una completa desconocida a pesar de que tenía el mismo talento que su hermano Félix. El único modo de que las composiciones de Fanny Mendelssohn  vieran la luz era hacerlas pasar por piezas de su hermano.

PARA VUESTRO DELEITE

Aquí podéis escuchar unas cuantas composiciones de Hildegard von Bingen, interpretadas por unas voces maravillosas. Seguro que su audición os transportará a otra dimensión. Esperamos que os gusten. Ya sabéis que para acceder a la audición tenéis que tener abierto el programa Spotify.



Bibliografía:
¿QUE ES LA MÚSICA?, de Carl Dahlhaus & Hans Heinrich Eggebrecht, edit. Acantilado.
MUSICOFILIA, Relatos de la música y el cerebro; de Oliver Sacks, edit. Anagrama.
DICCIONARIO DE MÚSICA, MITOLOGÍA, MAGIA Y RELIGIÓN, de Ramón Andrés, edit. Acantilado.
VIDAS SECRETAS DE GRANDES COMPOSITORES, de Elizabeth Lunday, edit. Océano.
LA MÚSICA CLÁSICA: 101 preguntas fundamentales, De Annete Kreutziger-Herr & Winfried Bönig, edit. Alianza.

Discografía:

"VOCES ANGÉLICAS", cd num 19 de la revista AUDIOCLÁSICA,
   Pista  09 Hildegard Von Bingen, "Favus distillans", interpretada por Anonymous 4, Harmonía Mundi.
   Pista 10 Hildegard Von Bingen, "O quam preciosa", interpretada por Anonymous 4, Deutche Harmonia Mundi.
"AN ENGLISH LADYMASS, medieval chant and polyphony", Anonymous 4, Harmonia Mundi.


No hay comentarios:

Publicar un comentario